Poblados chabolistas con niñas sin escolarizar, escasas niñas gitanas que terminan la Educación Secundaria, jóvenes musulmanas que abandonan sus estudios de Bachillerato o Ciclos Formativos porque “deben” casarse y un largo etcétera de variables. ¿Dónde pasa esto? Aquí, en casa, en nuestro país y por todo el mundo.

Let girls learn es una iniciativa del gobierno de Estados Unidos para asegurar el acceso de las niñas a la educación que se merecen. Dicho así, suena algo exagerado y un proyecto titánico que parece no prioritario. Sin embargo, resulta que globalmente hablando, 62 millones de niñas no van a la escuela. Además, a medida que esas jóvenes crecen aumentan las dificultades para el acceso a la educación. La familia debe ser capaz de pagar tasas escolares, otras se arriesgan a largas y poco seguras caminatas hasta llegar al centro educativo, otras son obligadas a casarse y, otras tantas, a menudo carecen de acceso a la sanidad o del apoyo necesario para aprender y estudiar.

Todas las niñas deberían tener la oportunidad de adquirir las capacidades, el conocimiento y la confianza para romper el ciclo de la pobreza, formar familias más saludables y ayudar a construir sus comunidades.

Cierto es que suena a una quimera innecesaria, utópica, pero no hace falta irnos muy lejos para constatar un desfase entre los deseos generales y la realidad cotidiana. Tampoco parecen imprescindibles encuestas categóricas de organismos internacionales ni pruebas de conocimientos y destrezas indispensables (¿qué es indispensable?). Y es que la Declaración de los Derechos del Niño aprobada por la ONU en 1959 está lejos de cumplirse.

Personalmente desperdiciar tanto, tanto, tanto talento resulta una vergüenza internacional, irreparable por el mal hecho en el pasado y parece ser una afrenta sin una pronta solución o erradicación del problema en el futuro. Estos días la UNICEF concreta que hacen falta 100 años para lograr la escolarización completa de las niñas del África subsahariana. Evidente es que no es un asunto prioritario en la agenda mundial. ¿Y en nuestro país, todas las chicas sin excepción pueden desarrollar su talento y conseguir sus metas? ¿O casi todas? ¿O no todas? ¿O solo un porcentaje? En fin, un país europeo avanzado, una nación occidental del siglo XXI y cosas que no deberían pasar.

Para conocer mejor la iniciativa o apoyar alguno de los 1921 proyectos que actualmente están en marcha en distintas partes del mundo dentro del programa Let girls learn, pincha aquí http://www.usaid.gov/letgirlslearn

Fotografía de Reuters para el Financial Times en www.antena3.com.

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