Esta crisis económica motivada por el deseo de acumular de unos pocos a costa de muchos, ha puesto de relieve la necesidad de desarrollar programas de emprendimiento que recuperen un tejido productivo. Somos un país de emprendedores donde las PYMES -98% de las sociedades nacionales- son las que a pesar de la situación dan empleo al 90% de la población y representan el 62% del PIB. Nos gusta resolver situaciones complejas y hacerlo de forma innovadora y creativa. Pero el emprendimiento se forma ya desde la “tierna” infancia.

No es la primera vez que abordamos este tema. Ya lo hacíamos cuando hablábamos de la antifragilidad  y las iniciativas de aprendizaje-servicio.

La pregunta sería: ¿Se puede enseñar a emprender? Hagamos otra pregunta ¿se puede enseñar a ser un artista? Es evidente que hay personas con más sensibilidad, con más espíritu artístico; pero nadie duda que la persona artista requiere capacidad artística y además una fuerte formación. Lo mismo pasa con el emprendimiento: hay que formar, hay que formarlo.

Tres definiciones, un cuento y tres propuestas.

Tres definiciones para entender de qué estamos hablando; un cuento para tomar conciencia que todo lo que tiene que ver con emprendimiento tiene mucho de relación, de cooperación, de tejido comunitario, de caer en la cuenta de…; tres propuestas, una de ellas de un país de Latinoamérica para ver que no hablamos de cosas “demasiado” complicadas.

Cultura: Conjunto de valores, creencias, ideologías, hábitos, costumbres y normas, que comparten los individuos en la organización y que surgen de la interrelación social, los cuales generan patrones de comportamiento colectivos que establece una identidad entre sus miembros y los identifica de otra organización.

Persona Emprendedora: Es una persona con capacidad de innovar; entendida esta como la capacidad de generar bienes y servicios de una forma creativa, metódica, ética, responsable y efectiva.

Emprendimiento: Una manera de pensar y actuar orientada hacia la creación de riqueza. Es una forma de pensar, razonar y actuar centrada en las oportunidades, planteada con visión global y llevada a cabo mediante un liderazgo equilibrado y la gestión de un riesgo calculado, su resultado es la creación de valor que beneficia a la empresa, la economía y la sociedad

 

Cuento de la Liebre y el Búho

En un pueblo había un grupo de liebres que corrían más veloces que cualquier animal. Su truco eran unos zapatos mágicos. Pero había una liebre llamada Casiopea que desde hacía tiempo no corría tan rápido como las demás. Los abuelos liebre comentaban:

 – “Seguro que no limpia bien sus zapatos mágicos

Incluso sus propias amigas empezaban a reírse de ella, porque perdía todas las carreras. Casiopea lo pasaba muy mal y ya no disfrutaba corriendo. Y poco a poco, en lugar de correr, empezó a ir a ver las carreras. Al principio los demás animales se extrañaban que no corriera, pero finalmente se fueron acostumbrando.

Y llegó la gran competición para determinar quién era la liebre más rápida. El juez de la carrera era el búho. Les propuso a las liebres correr sin los zapatos mágicos.  Dudaron, pero finalmente aceptaron.

Pero cuando dieron la salida, las liebres, al empezar a correr, se dieron cuenta de que las patas le dolían mucho y no podían correr a gran velocidad. Mientras, Casiopea ya estaba entre las primeras. La dolían las patas. Y Casiopea, contentísima porque volvía a correr, acabó ganando la carrera. Las liebres burlonas se quedaron tristes y el búho fue a animarlas:

 – “Habéis perdido la carrera pero habéis ganado una lección. Solo cuando caminas con los zapatos de otro puedes comprenderlo. Ahora ya sabéis que a Casiopea sus zapatos le quedaban muy pequeños; por eso no podía correr.”

 Y las tres iniciativas a modo de ejemplo 

  • Taller “Tú eres el Chef” en los colegios  Marni de Valencia y en el Julio Verne de Torrent (Valencia) dos colegios que se conocen por su carácter innovador.
  • Una historia que tiene como protagonistas a Anahí, Denisse, Patricia y Miriam que se convirtieron ya en pequeñas empresarias e iniciaron la venta de paletas de jícama, piña y manzana en el Instituto Tecnológico de Ciudad Juárez (ITCJ), para comprar pintura y mejorar su primaria.
  • Otra iniciativa en el Colegio Santa Teresa de Cabeza del Buey, donde los alumnos de 5º y 6º de Primaria se han convertido en verdaderos empresarios: elaboran jabón artesanal en distintos formatos y usan las nuevas tecnologías para hacer llegar su producto al mayor público posible. De momento, han conseguido exponer en la Feria Nacional del Jabón, que se celebra en Montgai, en Lleida, y la colaboración altruista de varias empresas.

 

Compartir en...
Share on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter