Néstor Alonso

Siguiendo en la línea de un tema que os planteábamos hacer un par de semanas, donde os comentábamos la importancia de poner las nuevas tecnologías al servicio de la educación, queremos presentarles una forma de trabajar que algunos maestros están llevando a cabo en sus aulas: las flipped classroom o aulas invertidas.

Tradicionalmente el aula era el lugar donde recibíamos los diferentes contenidos académicos, generalmente por medio de una clase magistral, y a casa nos llevábamos los deberes o tareas que nos permitían poner en práctica lo visto en el aula. Por medio de las flipped classroom, se le da la vuelta a estos conceptos, lo que permite que en clase los alumnos apliquen los conocimientos adquiridos fuera de ella.

Esta innovadora forma de enseñanza aprendizaje que algunos profesores están llevando a cabo en su práctica diaria, saca partido al fácil acceso a los recursos electrónicos y a la familiaridad con que nuestros alumnos manejan móviles inteligentes, tablets, ordenadores… etc.

El funcionamiento es el siguiente: los alumnos reciben el contenido por medio de un vídeo de unos 10 a 15 minutos de duración, al cual accederán estando fuera del aula, lo que les da la autonomía y la flexibilidad de hacerlo en el momento más apropiado a sus intereses, necesidades u organización. Por ejemplo, un alumno que deba realizar un mediano o largo trayecto en transporte público, podría aprovecharlo para acceder a este contenido, y quizás habrá quien le acomode más realizarlo desde la tranquilidad y comodidad de su casa. Aquí lo importante es que al llegar a la próxima clase, todos los alumnos hayan podido trabajar la temática planteada por el profesor, ya que ésta será el punto de partida de la actividad a realizar en el aula.

¿Y qué hacemos en el aula? Pues abrimos un espacio de diálogo, de debate, en donde los alumnos exponen sus impresiones acerca de la temática que se está trabajando, aportando muchas veces, soluciones a dudas planteadas por sus compañeros. En este proceso el profesor adquiere un rol de mediador, dejando que sean los propios alumnos quienes sean los protagonistas y artífices de su proceso de aprendizaje.

Al preparar los contenidos para casa el profesor puede aporta su creatividad y conocimiento al clip que desea enseñar a sus alumnos, o si lo prefiere puede acceder a recursos ya creados que nos ofrecen webs como Educatina, donde encontramos clips de diversas temáticas y asignaturas, o los recursos que nos aporta Khan Academy en su portal de Youtube. Lo importante aquí, independiente del proceso de creación del contenido a visualizar por el alumno, es que tanto el maestro como los alumnos, puedan «invertir» su forma de enseñar y aprender.

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