19 agosto, 2021

La pandemia sigue siendo la realidad que marcará el inicio del curso 2021-2022. Aunque a día de hoy todavía hay muchas incertidumbres de cómo será el regreso a las aulas en el próximo curso, se prevé que sigan existiendo restricciones al contacto entre el alumnado lo que limita sus posibilidades de socialización y desarrollo.

El pasado curso escolar 2020/21 también comenzaba marcado por las medidas de prevención y protección frente a la pandemia. Una situación anómala y nueva, condicionada por medidas de distanciamiento social para evitar el contagio de la Covid-19, que dificultaba en cierta medida las relaciones interpersonales entre el alumnado en el ámbito escolar.

Ante esta situación, tanto docentes como estudiantes universitarios tiraron de creatividad e ingenio para resolver la siguiente cuestión: ¿Cómo se pueden potenciar las relaciones entre el alumnado en el recreo o en el aula de forma segura? Este fue el reto que desde Educación Conectada, BBVA y Fad lanzaron a docentes y estudiantes universitarios en el marco del concurso “Repensando la participación en los espacios educativos”. Un concurso de ideas que ofrecía la oportunidad a docentes y estudiantes universitarios (grado y posgrado)  de presentar soluciones a centros escolares sobre cómo establecer medidas que potencien las habilidades relacionales del alumnado manteniendo la distancia de seguridad requerida para la contención del virus. En definitiva, ideas inspiradoras para buscar soluciones creativas ante las necesidades de la nueva realidad pospandemia.

Las candidaturas han sido valoradas por un jurado compuesto por la directora de programas de inversión en la comunidad de BBVA, Lidia Del Pozo; la directora general de Fad, Beatriz Martín Padura; la directora de 20 Minutos, Encarna Samitier; el profesor de la Universidad de Granada, Fernando Trujillo; el vocal asesor del Secretario de Estado de Educación, Juan López Martínez; la directora de Marinva, Esther Hierro; el artista y formador especializado en creatividad y espacios, Siro López; y la filósofa de la tecnología y co-directora en ARSGAMES, Eurídice Cabañes.

Las ideas docentes

La iniciativa ganadora de la modalidad dirigida a docentes (dotada con un premio de 1.500€) ha sido “Activa tu recreo” presentada por Daniel Gómez Merino del CEIP El Arcipreste de Hita (El Espinar, Segovia), Vanesa Domínguez Calderón del CEIP la Pradera de (Valsaín, Segovia) y María Peinador Ramírez del colegio Nuestra Señora de la Fuencisla (Segovia). El proyecto “Activa tu Recreo” está basado en la creación de una red de centros -han llegado a participar quince centros de la provincia- en la que cada uno plantea distintos desafíos individuales a los alumnos y las alumnas para realizar en el patio y, después, compartir estos desafíos con el resto de centros escolares a través de vídeos. El objetivo, en palabras de los autores, es que el recreo se convierta en algo más que un espacio para “caminar o charlar” y pueda convertirse en un espacio motivador, divertido y educativo a la par que seguro frente a la pandemia.

El segundo premio (dotado con 1.000€) ha sido para la propuesta “El mundo que queremos: Reto Cinturón Verde” presentada por Paula Rey Silva junto con el resto del equipo docente del CEIP Valle-Inclán de Vigo, Pontevedra. Crearon un vivero de 1.000 árboles, que cuidaron los diferentes grupos burbuja para reforestar los montes del entorno de Vigo y mostrar así su respeto hacia el medio ambiente.

“El bosque de los sentidos” de Aránzazu Macho Arconada, del colegio Salesianos Deusto de Bilbao (Vizcaya), ha sido galardonado con el tercer premio (dotado con 500€). Esta idea permitió habilitar los espacios exteriores del centro como aulas de Infantil, donde los alumnos y las alumnas tuvieron la oportunidad de aprender en la naturaleza a través del juego y disminuir las posibilidades de contagio.

Por último, “Proyecto Casas”, una idea presentada por Héctor Fernández Bahíllo junto con nueve docentes más del IES Basoko (Pamplona), ha obtenido la mención de honor de esta modalidad. La iniciativa estuvo dirigida a la integración del alumnado de los diferentes programas lingüísticos para favorecer las relaciones más allá del grupo-clase y crear un clima de convivencia inclusivo, respetuoso y saludable. Así, los estudiantes de 1º ESO fueron divididos en seis “casas” de manera heterogénea para compartir diversas actividades.

Las propuestas de jóvenes universitarios

En la categoría dirigida a estudiantes universitarios, la idea ganadora (dotada con 1.500€) ha sido la de Amelia Guede Rodríguez, estudiante del Grado de Filosofía y Antropología Social y Cultural de la UNED y residente en Ourense. Su propuesta integra el teatro en las aulas como herramienta de aprendizaje, participación y relación de manera segura. Su idea es que se aprovechen estos tiempos y espacio para que, a través del teatro, los y las alumnas puedan expresar y compartir sus miedos y preocupaciones sobre la pandemia. “Es una propuesta inclusiva que fomenta la comunicación, las relaciones sociales y, sobre todo, la sensibilidad y la empatía; y que permite que los y las alumnas desarrollen técnicas y estrategias para afrontar sus miedos”, explica Guede sobre su idea que incluye también una cadena de cuidados en la que todos los alumnos/as deben cuidar a un compañero/a y, a su vez, son cuidados por alguien.

Beatriz Balseiro Campoamor, estudiante del Grado de Publicidad y Relaciones Públicas de la Universidad Complutense de Madrid, se ha alzado con el segundo premio (1.000€). Con el objetivo de profundizar en determinadas actividades artísticas en los colegios, esta madrileña presentó “ContagiArte”, en la que propone que niños y niñas profundicen durante el recreo en actividades artísticas que no forman parte del currículo escolar, como la danza o el teatro. “El arte es algo que tiene que estar al alcance de todo el mundo, para que todos podamos probar, experimentar. Por eso, es vital que los niños y niñas conozcan estas enseñanzas y que alimentemos su creatividad”, sostiene Balseiro.

La propuesta de José Porrero Fernández, estudiante de Grado de Arquitectura en la Universidad Francisco de Vitoria y residente en Tres Cantos (Madrid), ha obtenido el tercer premio dotado con 500€. La iniciativa se centra en los talleres abiertos creativos, que buscan potenciar el espíritu del trabajo en equipo a través del debate sobre temáticas que se adaptarán a las edades del alumnado y que podrán realizarse en pequeños grupos y al aire libre. Tal y como explica Porrero, el objetivo es que estos talleres “ayuden a crear mejores estudiantes, mejores profesionales y, sobre todo, buenos seres humanos al fomentar la convivencia y el respeto e intercambio de ideas”.

La mención de honor en esta categoría ha sido para Cristina Alós Belda, estudiante de Máster en Educación Bilingüe en la Universidad Internacional de Valencia y residente en Torrente (Valencia). Su propuesta, “El puzzle de Aronson”, alude a la técnica de aprendizaje cooperativo y “permite trabajar en un ambiente seguro para el alumnado, favorece la interacción y posibilita que puedan practicar sus habilidades sociales y comunicativas”, puntualiza Alós.

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