Vacaciones, repasos y recuperaciones

 

Cuando llega el verano comienza un periodo de descanso para docentes y estudiantes, pero también un tiempo de repaso o de recuperación para aquellos alumnos que lo necesiten. 

Al hablar de repaso, especialmente cuando el estudiante no ha suspendido ninguna asignatura, no estoy comentando la necesidad de revisar libros o apuntes, sino la posibilidad de encontrar otras metodologías que le permitan disfrutar del conocimiento, adquiriendo nuevas destrezas. Aquí pueden entrar un montón de procesos de investigación, de indagación sobre los contenidos y de desarrollo de la motivación. Si nuestros estudiantes ya han adquirido una serie de conocimientos, no haría falta que el planteamiento de repaso fuese tan reglado. Al contrario, debería permitirnos explorar su potencial como creadores de contenidos. He hablado en varias ocasiones, dentro de este blog, de lo mucho que puede unir a una clase, incluso a un centro, la realización de propuestas comunes mediante las nuevas tecnologías. Creo que sería interesante revisar esa posibilidad como una forma de crear un espacio para el repaso colectivo. En muchas ocasiones, hablamos de la conveniencia del aprendizaje entre iguales para la adquisición de determinados conocimientos y destrezas; para cualquier docente es evidente que esta cuestión es clave en muchos momentos de trabajo en el aula. Pues bien, el hecho de poder utilizar las herramientas de nuestra época para plantear un espacio de trabajo conjunto, puede ser una buena manera de revisar contenidos de forma más lúdica.

Se han realizado diversas propuestas, tanto con plataformas digitales, como utilizando redes sociales, para desarrollar propuestas de trabajo colaborativo. Cada docente podría escoger la opción que más cómoda le resultara. La gran ventaja es que se podrían plantear temas, experimentos o creaciones conjuntas, que nos permitirían trabajar de una forma motivadora sin la presión de tener que terminar a tiempo una serie de contenidos. 

 

Creación y convivencia digital

Quizá la fórmula más interesante para trabajar de  forma conjunta con los estudiantes durante el verano, es la utilización de una serie de tareas que impliquen una creación activa por su parte. Todos hemos comprobado que, por desgracia, la mayoría de los estudiantes no siguen los planes que dejamos para trabajar durante los meses de vacaciones, pero también sabemos que, si la tarea encomendada les va a permitir permanecer en contacto y crear algo que realmente disfruten (aunque el contenido sea educativo), es mucho más posible que acaben haciéndolo.

El hecho de que la red nos permita trabajar conectados, hace que cada estudiante pueda tener la posibilidad de interactuar con los otros, para llevar a cabo una creación conjunta. Al tener más tiempo y menos presión que durante el curso, el alumnado podría disfrutar de su trabajo, aprendiendo a convivir en el mundo electrónico mientras realizan esos proyectos comunes.

Podríamos poner en marcha propuestas como un blog colectivo en el que van introduciendo aportaciones sobre una historia (para trabajar en Lengua y literatura), o una serie de grabaciones con ideas para debate (que podría relacionarse con Sociales), o cuestiones más complejas (un experimento divido en diversas pruebas que deben ir colgando en la red, uniendo el trabajo de todos). Incluso podrían llevar a cabo una propuesta artística conectando imágenes e historias que van encontrando en sus vacaciones. A este respecto se han llevado a cabo interesantísimas propuestas con fotografías, ilustraciones y vídeos con timelapses. Esto nos permitiría, incluso, hacer pequeños documentales videográficos o fotográficos uniendo el esfuerzo colectivo de todos los participantes. 

Hay que tener en cuenta que las vacaciones pueden ser un buen momento para disfrutar con la adquisición de la cultura, y no hay mejor manera de avanzar en los contenidos culturales que hacerlo mediante el disfrute, el entusiasmo y la creación compartida.

 

Todas estas cuestiones no sólo sirven para repasar, o para hacer un proyecto que no hemos podido llevar a cabo durante el curso por cuestiones de tiempo. También nos permiten mejorar la identificación con el grupo, el desarrollo de propuestas comunes y la colaboración entre estudiantes dentro de un ámbito más distendido. El hecho de crear un proyecto que les resulte interesante nos viene muy bien para avanzar en otro tipo de cuestiones relacionadas con sus habilidades sociales, sus forma de trabajar conjuntamente, y sobre el adecuado uso de la red como herramienta de comunicación para las relaciones profesionales y personales.

Posteriormente, sería muy interesante poner en común el trabajo que se ha realizado durante el verano y evaluar de qué manera nos ha servido, tanto para repasar, como para cumplir otra serie de objetivos. De esta forma, podríamos comprobar cómo el esfuerzo colectivo, con una metodología flexible, nos puede dar muy buenos resultados. Y quizá lo más interesante de todo esto, como ya apuntaba previamente, es dar a los estudiantes la posibilidad de colaborar unos con otros en una propuesta común. Sin horarios, sin limitaciones, y dejando que se desarrolle su propia creatividad. Seguro que la propuesta nos puede dar interesantes resultados a la vuelta de vacaciones.

 

 
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