El éxito escolar es la capacidad que el profesor manifiesta para hacer que el niño piense, crezca pensando, se desarrolle pensando y sea capaz de lograr autonomía en su pensamiento. Cuando el niño lo logra, el profesor tiene éxito.
Roberto Matosas

Desde Coordinadora desarrollamos programas que buscan motivar hacia acciones de voluntariado en los centros escolares. Nuestro trabajo en los centros se basa en una filosofía de fondo que intentaré describir hoy. Os aconsejo la lectura de este post de Javier Ignacio Montoya Maya; Juan Carlos Monsalve Gómez de la Fundación Universitaria Católica del Norte en Medellín. Sin duda claves a las que haré referencia constante.

El trabajo que realizamos en los centros está en la línea de apoyos educativas que generen participación, compromiso social en la aportación al capital social, desde la creatividad y con un hilo que lo recorre todo que es el sentido crítico.

Nuestro marco de trabajo en los centros es la participación social como el conjunto de acciones que llevan a cabo de forma organizada los ciudadanos y ciudadanas  para la consecución del bien común y el desarrollo social. Las personas, como miembros de una sociedad, debemos participar activamente en ella para que la vida en común sea lo más grata y acertada posible.   

El voluntariado, ahí,  es una expresión de la acción ciudadana, crítica y solidaria, al servicio de la sociedad.

Entendemos el «voluntariado» como la acción libre, solidaria y transformadora  que llevan a cabo las personas en su comunidad, barrio o ciudad, de forma gratuita y dentro de una organización sin ánimo de lucro, cívica y democrática, en la búsqueda del desarrollo social y el bienestar común. Esta acción viene definida por seis claves:

ACCIÓN LIBRE. La libertad es la facultad que permite a la persona obrar o no obrar de una manera determinada entre un conjunto de posibilidades que se le ofrecen. El «voluntariado», como otras formas de participación son libremente elegidas por las personas. Resultan de una decisión personal, libre y consciente del sujeto en el ejercicio de su autonomía.

ACCIÓN RESPONSABLE. La acción voluntaria es una acción consciente, producto de una decisión deliberada y asumida por el sujeto. Dice nuestro diccionario que conciencia es el conocimiento que la persona tiene sobre sí misma, su existencia, la existencia de las cosas y de sus actos.  La acción voluntaria es conocida y reconocida por el propio sujeto y por la entidad con la que colabora. La participación, no cabe duda, exige responsabilidad.

ACCIÓN SOLIDARIA. La acción voluntaria es una forma de cooperación para la solución de los problemas que afectan a nuestra sociedad, que busca el bien común y el desarrollo conjunto de toda la comunidad. Se preocupa especialmente de los sectores y ámbitos sociales más desfavorecidos, desarrollando su acción en base a su propio esquema de valores. Sin embargo, la acción voluntaria se basa en la reciprocidad de las aportaciones: no se basa en una relación de asistencia al necesitado, o, al menos, no exclusivamente, ya que supone un enriquecimiento mutuo, un crecimiento conjunto de la comunidad.

ACCIÓN TRANSFORMADORA. El voluntariado es un instrumento privilegiado para la transformación y cambio social ya que permite un contacto directo con la realidad que se pretende transformar. No se puede quedar en la mera contemplación. Debe pasar a la acción tras un proceso de análisis-reflexión y someter su trabajo a una revisión y  evaluación continua.

ACCIÓN GRATUITA. El voluntariado es un servicio gratuito, es decir, que su realización no implica una contraprestación económica. Si así fuera perdería todo su sentido ya que estaríamos hablando de personal asalariado, colaboradores autónomos o cualquier otra figura más inserta en un plano económico-profesional.

Gratuidad no es sinónimo de desinterés. Muchos intereses, que nada tienen que ver con el lucro personal, son objetivo de la labor voluntaria: justicia social, integración, desarrollo, educación….

ACCIÓN COORDINADA. La persona voluntaria participa en el proyecto de una entidad, que es producto de una reflexión y trabajo en común. No está sola en su trabajo; otras personas voluntarias participan junto con ella en el proyecto. La coordinación atribuye efectividad y durabilidad a la acción así como una visión global del funcionamiento. Dota a la acción voluntaria de estructura y proyección.

Distinguiremos este concepto de «voluntariado» de otras acciones personales realizadas por libre que, aunque responden a expresiones ciudadanas tan básicas y necesarias como  solidaridad y el civismo, quedan fuera del compendio asociativo. El voluntariado desarrolla su acción dentro del marco de una organización o entidad sin ánimo de lucro que trabaja en beneficio de la comunidad. La «asociación» es una de las formas más comunes de organización social.

 

 

 

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