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Con los primeros calores llega la ropa ligera, las chanclas, el morenito… ¡y la canción del verano! Ya sea de tipo hortera, rozando el frikismo o de coreografía imposible, es un clásico veraniego que no puede faltar. Da igual si van de barbacoas, macarenas, chiringuitos o salchipapa con mayonesa, el tema es lo de menos, lo importante siempre ha sido y siempre será que nos ayuden a desconectar, a no pensar demasiado y, sobre todo, que consigan que al escucharlas no podamos evitar mover alguna parte del cuerpo…

Bailando hasta las diez… Bailando hasta que duelan los pies… dice el estribillo de la canción que este verano se postula como la ganadora. Otra vez Enrique Iglesias que hace la apuesta fija de una canción que, como el año pasado con el Bailamooooos, habla de bailar para hacer bailar…

Y es que bailar es uno de los mejores remedios para recuperar energías al llegar el verano. Desde la antropología nos cuentan como en muchas culturas se considera una especie de medicina, si una persona consulta a un chamán quejándose de sentirse desalentada, desanimada o deprimida, el chamán le hace en primer lugar la siguiente pregunta: «¿Cuándo ha dejado usted de bailar locamente?”. Y es que conectar con ese ser primitivo y salvaje que llevamos dentro, ese estado que hace que puedas bailar sin caer y sin parar durante horas parece ser que es muy curativo. Y además de ser sano ¡adelgaza! Ahora los gimnasios y centros de fitness nos lo venden como el mejor ejercicio, que si con la zumba se pierden hasta 800 calorías a la hora, con la batuka 500 y hasta con el flamenco por eso de que el zapateado es un ejercicio de alto impacto y te hace perder hasta 350 calorías en un ratito. Y esto es una muy buena noticia si eres de esas personas a las que cuesta ponerse a correr durante diez minutos seguidos pero luego son capaces de estar tres horas seguidas bailando todo el repertorio de canciones del verano de los últimos 10 años.

Así que este veranito deja que la música vibre en tu interior, sumérgete en el sueño de la canción que más te guste, deja tu alma libre y BAILA!

Baila con las caderas, con los pies, meneando solo la cabeza…pero baila dejándote llevar, baila con el corazón, … ¿No te ha pasado alguna vez escuchar una música y sentir que algo se te mueve por dentro y te cuesta parar? Es como un impulso dormido que nos conecta con algo que dispara nuestro deseo de dejar atrás la mente y entregarnos a ese momento dejándonos llevar, cantando a grito “pelao” y moviéndonos como si no hubiera n mañana. No lo frenes, esos momentos son mágicos y liberadores.

Dicen que bailar es soñar con los pies y si nos ponemos así, en plan filosófico, dicen que la vida es un baile y a veces no es la fiesta que esperábamos, pero si aprendemos en esos momentos difíciles a danzar con la vida, a dejarnos llevar por la música de los acontecimientos sin oponer resistencia, aprovechando cada giro, cada cambio de compás, cada modificación del ritmo , bailaremos nuestras experiencias sin pasarlo tan mal…y si no ¡por lo menos habremos movido las caderas y perdido peso!

Así que recuerda, este verano ya sea en la disco, el chiringuito o en casa, júntate con personas que saquen lo mejor de ti, que te saquen a bailar. Y no olvides que la energía ni se crea ni se destruye, ¡se bailaaaa!

¿Y TÚ QUÉ…bailas en verano?

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